La actuación del artista marabino no solo fue notable por cautivar con su humor tanto a chilenos como a extranjeros, sino también por sanar una herida que quedó abierta hace justo un año, tras la fallida presentación de George Harris en el mismo festival.
Establecido en Chile desde hace una década, Düch demostró una gran comprensión del público que en 2025 se mostró severo con Harris, obligándolo a abandonar el escenario antes de finalizar su show.
Desde el inicio de su presentación, que tuvo lugar después del dúo mexicano Jesse & Joy y antes de la banda de K-pop NMIXX, el comediante abordó con inteligencia la situación incómoda, haciendo referencias a la rutina fallida de Harris.
Mediante chistes sobre el «teléfono de disco» y frases que su compatriota no pudo aprovechar, Düch disipó la tensión y la convirtió en carcajadas, estableciendo una conexión inmediata con los asistentes, según reportó El Nacional.
A diferencia de la estrategia de Harris, el show de Düch se enfocó en las vivencias del inmigrante venezolano que ha logrado integrarse en Chile. Tocó temas delicados como la estigmatización y el panorama político, incluyendo alusiones a la reciente captura de Nicolás Maduro, pero siempre desde una óptica de unidad y aprecio por la cultura anfitriona.
«Cuando uno quiere a Chile, Chile lo quiere de vuelta», expresó conmovido al recibir su segundo galardón.
El final de su espectáculo fue una jugada audaz pero exitosa: un segmento musical junto al comediante chileno Rodrigo Salinas, en el que interpretaron canciones del programa «31 Minutos», lo que consolidó su triunfo definitivo.
Al concluir su rutina, Esteban Düch fue despedido con una ovación por el público, en su mayoría chileno, que validó y disfrutó su propuesta. «Esta es una victoria para Chile y para Venezuela», declaró tras recibir la Gaviota de Oro.
Hace diez años, Esteban Urdaneta partió de Maracaibo, estado Zulia, hacia Chile en busca de mejores oportunidades. Antes de incursionar en el stand-up comedy, este contador auditor de profesión trabajó como conductor de Uber, informó El Nacional.
El comediante debutó en 2021 en el circuito Comedy Restobar, un pequeño local de comedia, y desde entonces no ha parado. «No me acuerdo ni qué dije, pero sí me acuerdo de las risas», relató Düch al diario La Tercera.
Fue allí donde aprendió el arte del stand-up de la mano de los mejores humoristas del país. «Me enseñaron el formato, las reglas de tres y cómo contar historias que entretengan», detalló.