Según el documento entregado al DOT, el servicio inicial será operado por Envoy Air, una filial de American Airlines. Un vocero de la aerolínea aclaró que todavía no existe una fecha programada para el primer vuelo, el cual marcaría el fin de una interrupción de casi siete años.
«La aprobación de esta solicitud avanzaría aún más la meta del presidente (Donald) Trump de reabrir el servicio aéreo a Venezuela y servir al interés público al proveer una oportunidad para el negocio, el placer, y el viaje humanitario a la región», se lee en el texto.
La empresa recordó que ya había manifestado su interés el pasado 29 de enero, cuando el presidente Trump anunció que procedería a levantar la prohibición sobre los vuelos comerciales y de carga que Estados Unidos había impuesto a Venezuela en 2019.
Garantizan suministro de combustible para las operaciones
En el documento se destaca que American Airlines fue la principal aerolínea de Estados Unidos con operaciones en Venezuela, país al que voló desde 1987 hasta la suspensión de sus servicios en 2019. Por ello, ya cuenta con experiencia y autorizaciones previas para operar estas rutas desde Florida, estado que alberga a la mayor comunidad de venezolanos en EE. UU.
«American, a través de sus vueltos operados por Envoy, espera renovar esa relación y ofrecer a sus clientes la oportunidad de reunirse con sus familias y crear nuevos negocios y comercio con los Estados Unidos», señaló la compañía en su petición.
La aerolínea afirmó que los vuelos no enfrentarán «problemas energéticos o ambientales» y adelantó que no prevé dificultades para conseguir el combustible necesario para sus rutas Miami-Caracas y Miami-Maracaibo.
Este acontecimiento se produce poco después de que Trump anunciara una futura visita a Venezuela, aún sin fecha definida, y reiterara su reconocimiento a Delcy Rodríguez como la autoridad oficial del país.
Estos hechos sugieren un acercamiento en las relaciones entre Washington y Caracas desde la intervención militar del 3 de enero, cuando fuerzas estadounidenses detuvieron en Venezuela a Nicolás Maduro para su posterior traslado a Nueva York, donde se le acusa de presunto narcotráfico.