De acuerdo con la agencia local Yonhap, el espectáculo fusionará la vibrante energía de sus hits mundiales con la riqueza de la música tradicional de Corea, brindando al público una experiencia cultural única y sin costo alguno.
La puesta en escena, según EFE, será inolvidable. Los siete miembros de la agrupación realizarán una procesión real desde el interior del Palacio de Gyeongbokgung, emulando una ceremonia ancestral que representa la identidad nacional. Esta visión artística está en consonancia con su venidero álbum de estudio, Arirang, que lleva el nombre de la canción folclórica más representativa de la península.
Movilización masiva y reencuentro con la identidad
Oh Se-hoon, alcalde de Seúl, expresó el gran entusiasmo de la ciudad por este evento de gran magnitud. Los preparativos contemplan un operativo de seguridad y logística para recibir a 15.000 espectadores en la plaza, mientras que otros 13.000 podrán ver la transmisión en pantallas gigantes instaladas frente al Ayuntamiento.
Especialistas del sector estiman que la asistencia total en las áreas circundantes podría llegar a las 200.000 personas, expectantes por ser parte de la atmósfera de este regreso.
La producción artística incluirá a 50 bailarines y 13 músicos tradicionales, todos bajo la batuta del aclamado director Hamish Hamilton. El británico, conocido por su trabajo en los Premios Oscar y los Juegos Olímpicos de Londres, será el responsable de llevar esta mezcla de épocas a la pantalla, garantizando una calidad visual de primer nivel para la transmisión en directo por Netflix.