El documento oficial señala que «el carnaval nos ofrece oportunidades para conocer y amar a Venezuela, para realizar actividades a favor de la paz, y para recorrer las calles con cultura y consciencia cívica. Sea con esta o con otra propuesta pedagógica igualmente valiosa, aprovechemos la ocasión con fines educativos, llenemos de contenidos significativos cada uno de nuestros proyectos, y entonces la escuela y el liceo cobrarán un sentido extraordinario, motivarán y servirán para el desarrollo, enseñarán valores para la vida y habilidades que perdurarán en el tiempo».
Nada de atuendos elaborados
El ente rector de la educación básica en el país subraya la inconveniencia de solicitar a los alumnos aportes monetarios o la adquisición de atuendos elaborados y costosos que se desvíen del propósito formativo de la celebración, representando además un peso económico significativo para la mayoría de los núcleos familiares.
«Insistimos en que los materiales a utilizar y las producciones para la celebración de eventos y festividades en las instituciones educativas, deben ser, en lo posible, recursos a disposición y elementos reutilizables», detalla el texto.
Se recalca que las dinámicas planificadas para estas fechas deben impulsar «el aprendizaje, la creatividad y la originalidad, además de estimular la toma de conciencia sobre valores, como el trabajo en equipo, la responsabilidad con el ambiente y la idea de alcanzar los mejores logros con esfuerzo y disciplina, no a partir de quién pueda pagar más».
Directrices para el festejo del carnaval en planteles
- Convertir la festividad del carnaval en una experiencia de aprendizaje profunda y con efecto positivo para niños, niñas y adolescentes.
- Desarrollar proyectos con fines pedagógicos claros, actividades en contextos prácticos y que muestren evidencia de los avances.
- Efectuar las adaptaciones necesarias según las características y necesidades de cada grupo de estudiantes.