La navegación de buques petroleros con destino a Cuba desde Venezuela se interrumpió de manera repentina a principios del mes de diciembre. Desde entonces, los sistemas de rastreo marítimo digital solo han registrado contadas llegadas a la isla del tanquero «Ocean Mariner», el cual transporta crudo mexicano.


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📅 11 Junio – 19 Julio 2026
México lanza un salvavidas petrolero a Cuba tras el parón venezolano
La interrupción del suministro venezolano de crudo deja a la isla en una situación crítica

La presidenta de México, Claudia Sheinbaum, ha ofrecido un apoyo crucial a Cuba en medio de la severa crisis que atraviesa la nación caribeña. El país enfrenta un panorama sombrío tras la suspensión del suministro de petróleo venezolano y las intensas presiones ejercidas por Estados Unidos. Analistas sugieren que estos factores podrían empujar a Cuba hacia una catástrofe humanitaria y desencadenar una migración masiva hacia territorio mexicano.
Venezuela fue el principal proveedor de Cuba hasta la reciente caída de Nicolás Maduro, a manos de fuerzas militares estadounidenses. Desde el año 2000, La Habana había asegurado el crudo necesario mediante un pacto con Caracas, a cambio de la provisión de médicos, maestros y otros profesionales.
Recientemente, el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, manifestó en Truth Social que «¡no habrá más petróleo ni dinero para Cuba!».
Según el seguimiento realizado por Jorge Piñón, investigador de la Universidad de Texas, actualmente «no hay ningún buque que esté saliendo de Venezuela rumbo a Cuba».
El «Songa Neptune 6», cargado con 598.000 barriles, fue el último en arribar el 8 de diciembre al puerto de Matanzas, situado a 100 kilómetros de La Habana.
El volumen de crudo venezolano destinado a Cuba había experimentado una reducción significativa en los últimos años, llegando a ser una tercera parte de los 90.000 barriles diarios que Caracas enviaba a la isla hace una década, según datos de Piñón.
«Envenenando la relación»
En 2023, México comenzó a suministrar petróleo a Cuba a través de Gasolinas Bienestar, una subsidiaria de la empresa estatal Petróleos Mexicanos (Pemex). Entre enero y septiembre del año pasado, Pemex exportó a la isla 17.200 barriles diarios de crudo y 2.000 de derivados, sumando un total de 400 millones de dólares, de acuerdo con cifras oficiales.
Expertos advierten sobre el riesgo de ignorar el embargo que Washington ha impuesto a Cuba por más de seis décadas, lo que podría poner en peligro la relación entre México y Estados Unidos, su socio principal en el T-MEC, un acuerdo comercial que comparten con Canadá.
La presidenta de izquierda defiende el derecho de su país a tomar decisiones sobre sus recursos naturales y ha ofrecido mediar entre Cuba y Estados Unidos.
No obstante, para Jorge Castañeda, ex canciller de México, Sheinbaum «puede decidir lo que quiera, el tema es si le conviene» al país.
«No es un asunto de derecho, es un asunto de conveniencia, es un asunto de correspondencia con los intereses nacionales de México», declaró a la agencia AFP.
Castañeda considera que el gobierno está «envenenando la relación con algo de poca importancia para México, a cambio de algo de mucha importancia para México» como lo es el T-MEC, que se encuentra en proceso de revisión este 2026 y bajo una fuerte presión arancelaria por parte de Trump.
Aunque Pemex no cuenta con accionistas estadounidenses, «existen acreedores americanos de Pemex, que son los tenedores de los bonos de Pemex emitidos en Estados Unidos. Y esos acreedores pueden perfectamente no estar de acuerdo en que se ponga en peligro el repago de sus obligaciones porque se le regala petróleo a Cuba», explicó el ex canciller durante la administración de derecha de Vicente Fox (2000-2006).
«Crisis humanitaria»
El gobierno de Sheinbaum también ha reducido el suministro en los últimos meses. El «Ocean Mariner», con una capacidad de 85.000 barriles, solo ha arribado en cuatro ocasiones desde el 27 de noviembre a los puertos de La Habana y Matanzas.
Cuba produce aproximadamente 40.000 barriles diarios de crudo pesado, esencial para alimentar sus 8 termoeléctricas, las cuales sufren averías constantemente. El país caribeño depende de esta infraestructura y de cientos de grupos electrógenos que operan con diésel, un recurso que con frecuencia es escaso.
Aunque esta infraestructura fue diseñada para cubrir holgadamente la demanda de electricidad, hoy apenas genera la mitad de lo necesario, con apagones diarios que duran horas e incluso días en la isla. La escasez de combustible y electricidad mantiene semiparalizadas la industria y la agricultura.
Gerardo Arreola, autor del libro Cuba, el futuro a debate, considera que existe el riesgo de «una crisis humanitaria, una explosión migratoria e incluso un deterioro mayor que no alcanzamos a prever. No hay que olvidar que Cuba tiene fronteras marinas con México», señaló a AFP.
Más de 1 millón de cubanos emigraron desde finales de 2021, la mayoría con destino a Estados Unidos, pero las fronteras estadounidenses se cerraron con la llegada de Trump a la Casa Blanca hace un año, dejando a decenas de miles de cubanos varados en México.