El inmueble, localizado en el 251 de North Bristol Avenue, dentro del exclusivo sector de Brentwood Park en Los Ángeles, no se encuentra realmente en Bel-Air, a pesar de lo que sugiere el título de la famosa serie, sino a escasos kilómetros de distancia. Actualmente, la propiedad está siendo utilizada como set de filmación para una serie de Netflix antes de su venta definitiva.
Características de un escenario televisivo emblemático
Edificada en 1937, esta mansión de estilo colonial georgiano, con su distintiva fachada blanca, columnas frontales y pórtico semicircular, es inmediatamente reconocible como el hogar de la familia Banks. Aunque fue el telón de fondo para todas las tomas exteriores durante las seis temporadas del programa (1990-1996), las escenas interiores se grabaron en un estudio de sonido en Hollywood.
La casa real es una lujosa residencia de dos niveles que posee entre 2.000 y 3.000 metros cuadrados de construcción, dependiendo de la fuente consultada. Los informes detallan que cuenta con entre cinco y seis habitaciones, y más de siete baños, y está asentada en un terreno de aproximadamente 15.545 metros cuadrados.
Un legado que trasciende la pantalla chica
Más allá de ser una simple vivienda, la mansión representa un símbolo del fenómeno cultural que significó “El Príncipe del Rap”. La serie no solo catapultó a Will Smith al estrellato internacional, sino que también abordó temas de raza, clase social y dinámicas familiares ante una audiencia masiva, asegurando su lugar en la historia de la televisión.
En 2020, para conmemorar el trigésimo aniversario del programa, la propiedad fue transformada en un alojamiento Airbnb disponible por cinco noches a un precio simbólico de 30 dólares por noche. Will Smith participó como anfitrión virtual, decorando un ala de la casa con objetos memorables de la serie, como zapatillas que usó en el set y una pared con grafitis temáticos, ofreciendo a algunos afortunados seguidores una vivencia inmersiva sin igual.