Los sospechosos, relacionados con la mencionada organización delictiva, fueron arrestados específicamente en territorio español y colombiano.
Entre los detenidos se encuentra Lissette Ysabel Rojas Guevara, una de las personas más buscadas por las autoridades chilenas, cuya captura se efectuó el 7 de noviembre en Molina de Segura, una localidad situada en la región de Murcia, al sureste de España.
Las acusaciones contra Rojas por parte de Chile giran en torno a su presunta participación en un esquema de fraude con criptomonedas, cuyo valor se estima en más de 138 millones de dólares. Se sospecha que este dinero era utilizado para blanquear capitales procedentes del narcotráfico y la extorsión en países como Chile, Colombia, Venezuela y la península ibérica.
Su arresto se produjo en el contexto de una ofensiva más amplia en la que, de acuerdo con reportes de la Policía española, se detuvo a 52 miembros del Tren de Aragua.
Esta iniciativa internacional se llevó a cabo entre los meses de junio y noviembre, bajo el amparo del programa El Paccto 2.0, una propuesta financiada por la Unión Europea que busca establecer una red permanente de investigadores especializados en la localización de fugitivos de alto perfil.
Otras detenciones relevantes en el operativo de Interpol
Además de las aprehensiones relacionadas con el Tren de Aragua, la operación arrojó nueve arrestos en Chile, de los cuales cuatro corresponden a ciudadanos chilenos requeridos por su propio país y cinco a individuos solicitados por otras naciones.
En Portugal, se logró la captura del brasileño Daniel Dago, quien presuntamente está vinculado al Primeiro Comando da Capital. Este arresto fue crucial para desmantelar una ruta de tráfico de cocaína que operaba entre São Paulo y Europa. La colaboración entre la policía ecuatoriana e Interpol en Ecuador condujo a la detención de un ciudadano lituano buscado por narcotráfico. En el conjunto de países participantes, se priorizó la ubicación de prófugos implicados en delitos violentos y crimen organizado transnacional.
En total, 19 de los detenidos eran buscados por asesinato, 29 por tráfico de drogas, 28 por delitos contra menores y 7 por violación, sumándose a otros reclamados por trata de personas, blanqueo de capitales y nexos con organizaciones criminales.
La operación contó con la participación activa de Argentina, Belice, Bolivia, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, República Dominicana, El Salvador, Francia, Italia, Jamaica, Panamá, Perú, Portugal y España. Estos países realizaron encuentros operativos en El Salvador y Ecuador para coordinar la identificación y captura de los fugitivos más peligrosos.