El cuerpo sin vida del pequeño fue llevado al Hospital Cuatricentenario, ubicado en la parroquia Francisco Eugenio Bustamante de Maracaibo, el pasado lunes 1 de diciembre, según informaron fuentes cercanas a este medio.
Evidentes moretones en su piel revelaban el severo maltrato al que era sometido este niño. Aunque fue intervenido y recibió atención por parte del personal médico, lamentablemente, en la madrugada del martes 2 de diciembre, el pequeño Lían yacía sin vida en una de las camillas de dicho centro de salud.
Los galenos, tras realizar las evaluaciones pertinentes, no dudaron en notificar el deceso al Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (CICPC), lo que dio inicio a una pesquisa que ha conmocionado a toda la región.
Las indagaciones policiales establecieron que el bebé, de apenas un año de edad, era víctima de brutales golpizas por parte de su presunto padrastro. Al parecer, este individuo ya ha sido aprehendido por los detectives de la Policía Científica.
Un patrón alarmante
Este deplorable acontecimiento trae a colación el atroz crimen de la niña Dreilys Jhoana Domínguez Urdaneta, quien también fue asesinada por su madre y padrastro. Aquel suceso tuvo lugar el pasado mes de febrero, en la urbanización La Popular, sector La Pastora de la parroquia Domitila Flores, en el municipio San Francisco.
Estos crímenes se suman a la preocupante lista de infanticidios perpetrados y esclarecidos en la región zuliana, generando un llamado urgente a la reflexión y acción ante la violencia infantil.