En primera instancia se especuló que los hechos respondían a lucro con la venta de la carne de los animales, sin embargo algunas reses han sido mutiladas. Los afectados han expresado que esto acaba con meses o incluso años de trabajo y pone en riesgo la estabilidad económica de la familias que tiene su ganado para alimentarse o para el arado de la tierra.
Hacen un llamado a las autoridades, para que, de manera urgente, investiguen y den con los responsables de cometer estas fechorías. «Es necesario frenar esta ola de violencia y robo, tipificado como delito grave en la legislación venezolana».
Es frecuente
No es la primera vez que hechos como estos ocurren en estas áreas. En años anteriores la población vivió un escenario parecido, razón por la que las personas temen dejar el ganado en montañas desoladas.


