Solo durante la pasada jornada de Black Friday, los consumidores en Estados Unidos invirtieron una cifra récord de 10.800 millones de dólares en adquisiciones en línea, según datos de Adobe Analytics. «Superar los 10.000 millones de dólares representa un hito significativo para el comercio electrónico», comentó Vivek Pandya, analista de la mencionada firma.
Este crecimiento comercial presenta una faceta riesgosa. Investigaciones de Kaspersky señalan que los criminales comercializan información de tarjetas bancarias en la dark web por sumas que oscilan entre 70 y 315 dólares. Los «paquetes completos» incluyen el número de la tarjeta, el código CVV, la dirección y el número de teléfono del titular, configurando un mercado ilícito que se beneficia del desconocimiento de los usuarios.
En naciones como Colombia, donde los ciudadanos efectúan compras por internet hasta tres veces por semana, un 22% de los compradores ha experimentado al menos un incidente de ciberseguridad. Los métodos de pago más frecuentes —banca en línea (53%), aplicaciones de pago (39%) y tarjetas bancarias (70%)— se han convertido en los objetivos preferidos de los estafadores.
Fabiano Tricarico, director de productos para América en Kaspersky, describe la complejidad de estas operaciones: «Los mercados de la dark web llegan a emular las estrategias de precios de los minoristas legítimos. Hemos detectado rebajas del 10% en datos de tarjetas sustraídas en países como España, Italia, Canadá y Australia».