Los asistentes a la manifestación exigieron un pronunciamiento oficial por parte de las autoridades escolares y policiales. Criticaron la aparente inacción ante el fallecimiento del menor, quien presuntamente murió por ahogamiento al caer en un tanque de agua dentro del plantel.
Julieth Morales, presidenta de la fundación “Almas en Movimiento”, dedicada a la protección de personas en situación de movilidad, declaró a DaryTv que las directivas del colegio no se han comunicado con los padres del niño para informarles sobre los pormenores del suceso. Añadió que la directiva “no envió condolencias a la familia afectada”.
Morales también afirmó que las actividades académicas dentro de la escuela continuaron de manera habitual, sin que se decretara un período de luto por el pequeño Neil Quintana. Denunció, además, que la docente responsable del grupo al que pertenecía el menor, cursante de segundo grado, sección “B”, no ha ofrecido explicaciones sobre lo acontecido.
A pesar de la situación, se informó que la familia asumió los gastos funerarios del niño, cuyo cuerpo fue cremado. “No puede ser posible que el día de hoy tuvieron clases normales. La maestra no se ha reportado, me parece injusto e indolente hacia la familia”, sentenció Morales.
La activista detalló que, este miércoles 22, los alumnos de la escuela asistieron a sus actividades con normalidad, sin que la institución mostrara alguna señal de duelo por el pequeño Neil. De igual manera, solicitó que se lleve a cabo una investigación exhaustiva sobre el incidente.