Del total de casos, se han confirmado 14 intoxicaciones por metanol, mientras que el resto se encuentran bajo estudio. Por el momento, las autoridades sanitarias solo ha podido certificar la muerte de dos personas a causa de la ingesta de bebidas adulteradas, los otros once fallecimientos también los investigan como sospechosos.
La mayoría de los afectados están ubicados en el estado de São Paulo –un total de 162 casos sospechosos– y las dos muertes confirmadas también han tenido lugar en esta región. Los otros dos estados con mayor número de casos son Pernambuco, con once, y Mato Grosso, con cinco notificaciones, según los datos gubernamentales recogidos por Agencia de Brasil.
Desde este viernes, la cantidad de personas sospechosas de haber sido intoxicadas ha crecido en unos 80 casos, lo que supone un grave repunte para el país.
Intoxicaciones con alcohol en Brasil
En los últimos días, se han desarrollado diversas operaciones policiales contra esta práctica y han resultado en 41 detenidos, once solo durante la jornada del sábado.
«Anunciamos la compra de 2.500 tratamientos de fomepizol, un antídoto utilizado en casos de intoxicación por metanol, a una empresa japonesa. El medicamento, que antes no estaba disponible en Brasil, se adquirió con el apoyo de la Organización Panamericana de la Salud y llegará la próxima semana», ha indicado el ministro de Salud de Brasil, Alexandre Padilha.
Las autoridades sanitarias califican la intoxicación por metanol como una «emergencia médica extremadamente grave». La ingesta de esta sustancia supone su metabolización en productos tóxicos que pueden provocar la muerte. Los síntomas suelen ser la pérdida de la capacidad de visión y malestar generalizado.