La lista de convocadas presenta dos ausencias significativas. Verónica Herrera no podrá participar debido a una ruptura miotendinosa en el muslo izquierdo, mientras que Marianyela Jiménez se suma a la lista de bajas por cuestiones de índole migratoria. Estos movimientos en la plantilla representan un desafío para el cuerpo técnico en el arranque de esta importante competición.
La Vinotinto Femenina tendrá la oportunidad de jugar en casa, recibiendo a la selección de Chile en el estadio de Barquisimeto, estado Lara, el próximo 24 de octubre. Posteriormente, el equipo viajará para medirse contra Paraguay el 28 de octubre en suelo guaraní. Estos encuentros marcan el inicio de una nueva era clasificatoria para el fútbol femenino venezolano.
Este torneo, que se disputa por primera vez, distribuirá dos plazas directas para la cita mundialista, además de dos cupos adicionales para el repechaje. La competición constará de ocho jornadas, con un período de descanso programado, y concluirá en junio de 2026. Brasil, como anfitrión del Mundial, ya tiene su lugar asegurado.
La Vinotinto Femenina llega a esta instancia clasificatoria tras una actuación que dejó margen de mejora en la pasada Copa América Femenina celebrada en Quito, Ecuador. En dicho torneo, el equipo debutó con una derrota, consiguió un empate sin goles, obtuvo una única victoria y finalizó su participación con otra caída. La mejor actuación histórica de la selección en esta competición se remonta a 1991, cuando lograron alcanzar el tercer lugar.