Los detenidos enfrentan cargos por concierto para delinquir y explotación de menores con fines de mendicidad, aunque no admitieron su culpabilidad. De acuerdo con información de la Fiscalía, los miembros de esta organización llevaban a los niños a sitios emblemáticos como el Parque Lleras y Provenza, en el barrio El Poblado. Allí, los menores abordaban a turistas, tanto nacionales como extranjeros, solicitando artículos esenciales como leche, medicinas y pañales, los cuales posteriormente eran revendidos por la red en farmacias y otros establecimientos comerciales.
El Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, entidad encargada de la protección de menores, señaló que las víctimas fueron sometidas a esta situación en más de 900 oportunidades a lo largo de los últimos años. Como parte de las acciones, las autoridades procedieron al cierre de tres farmacias que, presuntamente, participaban en la comercialización ilícita de los bienes obtenidos mediante la mendicidad infantil.
Según datos de la Organización Nacional Indígena de Colombia, el pueblo embera katío, al que pertenecen los niños afectados, está compuesto por 38.259 personas, de las cuales un 33,5% reside en el departamento de Antioquia, cuya capital es Medellín.