De acuerdo con información replicada por el medio argentino La Nación, Emma Heming Willis ofreció detalles sobre los años anteriores al diagnóstico en una entrevista con Fox News Digital. Reveló que un incidente ocurrido durante la filmación de la película Duro de Matar en 1988 pudo haber sido el punto de partida de uno de los primeros síntomas de su padecimiento: la pérdida de audición.
Según su relato, Bruce Willis no empleó protección auditiva durante una escena en la que disparó bajo una mesa, lo que le provocó una notable disminución de la audición en uno de sus oídos. Durante un tiempo considerable, tanto su círculo familiar como sus colegas interpretaron su dificultad para seguir conversaciones o responder de manera fluida como una consecuencia directa de esa lesión.
Las hijas que Bruce tuvo con Demi Moore, Rumer y Tallulah Willis, también habían atribuido públicamente esta afectación auditiva a las secuelas del rodaje de la aclamada película.
Lo que en su momento pareció ser una complicación técnica, terminó manifestándose como una de las primeras señales de una condición médica mucho más compleja.
En su libro, titulado Emma and Bruce Willis: The Unexpected Journey, la esposa del actor narra cómo empezó a percibir modificaciones discretas pero constantes en la conducta de su esposo. Entre estos cambios se encontraban la desconexión durante encuentros familiares, problemas para mantener conversaciones y la reaparición de una tartamudez que él había logrado controlar desde su infancia. Estos síntomas, que inicialmente se achacaron al proceso natural de envejecimiento, finalmente se identificaron como precursores de la demencia frontotemporal.
“Todo se sentía extraño. Nuestra relación ya no era la misma”, se lee en el texto, reflejando la profunda transformación experimentada.