El ansiado boleto al repechaje se selló con un triunfo ajustado, gracias a un gol anotado a través de un tiro penal, concedido en los últimos instantes del primer tiempo.
La ventaja obtenida se mantuvo a lo largo de toda la segunda etapa, beneficiándose de la localía en un estadio situado a más de cuatro mil metros de altitud, un factor que tradicionalmente dificulta el desempeño de los equipos visitantes.
La estrategia boliviana se centró en defender su resultado, mientras Brasil, a la espera de una oportunidad de contragolpe, tuvo escasas ocasiones de peligro.
Paralelamente, en el estadio Monumental de Maturín, Venezuela sufrió una contundente derrota ante su histórico rival, lo que permitió a los bolivianos asegurar la séptima posición en la tabla de clasificación, obteniendo así el derecho a pelear por un puesto en la Copa del Mundo.
Bolivia disputará el repechaje en las ciudades de Monterrey y Guadalajara, México, en marzo de 2026, donde buscará uno de los dos cupos disponibles para el torneo continental.
El equipo boliviano, conocido como «La Verde», venció a Brasil 1-0 con una anotación de Miguel Terceros.