Este monto base, fundamental para el c ilde{a}lculo de beneficios laborales como vacaciones y utilidades, se ve complementado por bonos gubernamentales que no se computan para dichos c ilde{a}lculos y que suman hasta 160 d ilde{o}lares mensuales, pagados seg ilde{u}n la tasa del BCV del d ilde{i}a.
El salario m ilde{i}nimo, que s ilde{i} tiene incidencia en los beneficios laborales, permanece inalterado en 130 bol ilde{i}vares desde marzo de 2022. En aquel entonces, su valor equival ilde{i}a a cerca de 30 d ilde{o}lares. Los bonos mencionados se desglosan en un bono de alimentaci ilde{o}n de 40 d ilde{o}lares y otro denominado «ingreso de guerra econ ilde{o}mica» por valor de 120 d ilde{o}lares.
Esta situaci ilde{o}n ha suscitado un fuerte debate y cr ilde{i}ticas. El exgobernador del estado Bol ilde{i}var, Andr ilde{e}s Vel ilde{a}squez, calific ilde{o} la cotizaci ilde{o}n del d ilde{o}lar como un «umbral del infierno» y advirti ilde{o} que los ingresos «se vuelven sal y agua por la acelerada devaluaci ilde{o}n».
Exigen aumento del salario m ilde{i}nimo
La Asociaci ilde{o}n de Profesores de la Universidad Central de Venezuela (Apucv) ha reiterado su demanda de un aumento salarial, destacando que los docentes perciben entre 1 y 4 d ilde{o}lares mensuales, lo cual pone en riesgo «el futuro del pa ilde{i}s».
Por su parte, la Organizaci ilde{o}n No Gubernamental Provea record ilde{o} que la Constituci ilde{o}n Nacional establece la obligaci ilde{o}n del Estado de garantizar un ingreso suficiente para una vida digna, que debe estar ajustado al costo de la canasta b ilde{a}sica. En abril pasado, el costo de la canasta b ilde{a}sica super ilde{o} los 500 d ilde{o}lares.
El gobierno ha defendido los bonos como una «estrategia novedosa» implementada para contrarrestar la «guerra econ ilde{o}mica» y evitar la inflaci ilde{o}n.