Mediante un comunicado oficial, la entidad financiera confirmó el restablecimiento de sus operaciones directas en la capital, con el objetivo de coordinar de manera eficiente los diversos proyectos que mantiene en la nación. Según la institución, la reactivación de su sede en Caracas representa un paso fundamental para fortalecer su presencia y capacidad de gestión sobre el terreno.
Antecedentes del cese financiero y diplomático
Hasta mayo de 2018, el organismo se consolidó como un financista estratégico para el desarrollo de programas sociales y obras de infraestructura, brindando apoyo mediante préstamos y asistencia técnica. No obstante, en esa fecha, la entidad suspendió la aprobación de nuevos créditos debido a un impago de deudas acumuladas que ascendían a 88,3 millones de dólares.
Posteriormente, en 2019, el BID manifestó su disposición de colaborar con el gobierno interino de Juan Guaidó, reconociendo a Ricardo Hausmann como representante oficial de Venezuela ante el organismo. Esta decisión política derivó en la ruptura de las relaciones institucionales y el cierre definitivo de su oficina local en aquel entonces.
Asignación de recursos para atención de emergencia
Junto con el anuncio de su retorno operativo, el BID informó la aprobación de un fondo especial de un millón de dólares destinado a mitigar la emergencia provocada por los sismos ocurridos el pasado 24 de junio.
De acuerdo con el reporte del organismo, estos recursos serán canalizados de forma inmediata hacia labores de asistencia humanitaria en las zonas más perjudicadas, además de financiar evaluaciones técnicas exhaustivas para determinar el alcance de los daños materiales causados por los movimientos telúricos.