La organización considera fundamental que el ente comicial «genere medidas de prevención y sanción ante el posible uso de narrativas homofóbicas y transfóbicas durante procesos de campaña electoral o en el contexto de procesos electorales».
Además de las presidenciales, cuya fecha exacta no ha sido anunciada, Venezuela tiene previsto celebrar, el próximo año, elecciones parlamentarias, regionales y locales.
El observatorio también solicitó medidas de sensibilización sobre diversidad de género y sexual en las instituciones públicas y el cese de la utilización de narrativas contrarias a derechos y dignidad humana del colectivo LGBTIQ+ por parte de funcionarios del Estado.
Según la organización, los discursos discriminatorios y de odio basados en prejuicios son la segunda forma de discriminación más común hacia las personas LGBTIQ+ en Venezuela, en cuyas instituciones públicas —aseguró— ha habido una mayor participación de iglesias y representantes evangélicos.
El pasado diciembre, más de 60 ONG venezolanas pidieron al secretario general de las Naciones Unidas, António Guterres, monitorear la situación de libertades democráticas y derechos humanos en el país y pronunciarse oportunamente sobre este asunto ante los venideros períodos electorales.
En la misiva, subrayaron la necesidad de mantener el escrutinio sobre el Estado y solicitaron a la ONU velar por la protección del espacio cívico y denunciar las amenazas a personas defensoras de derechos humanos, periodistas, disidencia política, liderazgos indígenas, gremiales, sindicales, estudiantiles, entre otros