
El hecho, ocurrió en el sitio que hoy es un monumento histórico acantonado en la parroquia La Rosa de dónde el suelo emanó más de cien mil barriles de crudo diarios por más de nueve días, cantidades impresionantes para la época lo que confirmó la presencia de grandes yacimientos del llamado oro negro en el territorio venezolano.
El hecho, se registró en horas de madrugada, exactamente 4 y 30, el 14 de diciembre del año 1922, y atrajo la atención mundial a Cabimas, dónde un pocos más de 70 empresas petroleras solicitaron concesión para trabajar, finalmente solo tres se hicieron presentes para explorar sus entrañas, siendo estás VOC, Lago y Golf Oil Company, cambiando la historia de lo que para la época era una pequeño comunidad lacustre Zuliana de cinco mil habitantes que se mantenía económicamente de actividades rutinarias como la pesca y la producciones de rubros para la alimentación.
Luego de unos años la población pasó a ser de más de Veinticinco mil, muchos de ellos proveniente de otras ciudades y hasta de otros países interesados en vivir el llamado sueño petrolero, es así cómo comienza la transformación cultural de la ciudad y comienzan a aparecer calles, avenidas, urbanizaciones y Barrios emblemáticos, como la Carretera H, la L, la K y J, la urbanización Las 40 las 50, Nueva Cabimas entre muchas otras , de igual forma, comenzo la fundación de sitios cómo el club La Salina, el complejo El Venoil, el estadio Victor Davalillo, el parque Bolivar, todos ligados a la industria petrolera, que para la época era el Boom.
Hoy, luego de más de cien años de aquella fecha historica, Cabimas sigue siendo conocida como la Cenicienta, como diría la Gaita, la que está en ayunas mientras pone la comida por eso el llamado de todos sigue siendo a los gobernantes, a qué le den el sitial de honor que se merece la tierra de la Copaiba por su contribución al herario Público Nacional.

Por. Jaime Ortega
Fotos: archivos