Estados Unidos alcanzó este domingo la cifra de 115.732 muertos y 2.094,058 casos confirmados de Covid-19, de acuerdo con el recuento independiente de la Universidad Johns Hopkins.
Por ejemplo, Texas y Florida, dos de los estados más poblados, registraron esta semana cifras récord.
Texas, que evitó los contagios al comienzo de la pandemia y fue uno de los primeros estados en reabrir su economía, tuvo más de 2.000 nuevos contagios tanto el miércoles como el jueves, lo que supone la cifra más alta hasta ahora.
En total, en Texas se han registrado 87.739 contagios y 1.983 muertes; mientras que las zonas donde se está propagando el virus más rápidamente son condados que incluyen a las ciudades de Houston y Dallas con 16.568 y 13.930 casos, respectivamente.
Entretanto, Florida registró más de mil nuevos casos cada día desde el martes y entre el viernes y el sábado acumuló 2.581 contagios más, el mayor aumento diario desde el 1 de marzo.
Desde que comenzó la pandemia, 75.568 personas se han contagiado en Florida y 2.931 han perdido la vida.
Los expertos médicos han atribuido muchos de esos incrementos a la reapertura de la economía de algunos estados coincidiendo con el Memorial Day, que tradicionalmente da inicio a la temporada de verano en EE.UU.
El actual balance provisional de fallecidos -115.706- ha superado ya la cota más baja de las estimaciones iniciales de la Casa Blanca, que proyectó en el mejor de los casos entre 100.000 y 240.000 muertes a causa de la pandemia.
El presidente estadounidense, Donald Trump, rebajó esas previsiones y se mostró confiado en que la cifra final estaría más bien entre los 50.000 y los 60.000 fallecidos, aunque en sus últimos cálculos auguró ya hasta 110.000 muertos, un número que también se ha superado.
Por su parte, este viernes, los Centros para el Control y la Prevención de Enfermedades (CDC, en inglés) actualizaron sus pronósticos y, ahora, estiman que entre 124.000 y 140.000 personas podrían morir por el virus antes del 4 de julio.


