Uno de los sujetos asesinados portaba un carnet que lo identificaba como Orlando Sosa, jefe de oficina de Royal Estibadores, empresa de agenciamiento y servicios portuarios. Del otro ajusticiado solo se supo que respondía al nombre de Tomás y era también empresario aduanero de Puerto Cabello.
Se conoció que hombres regresaban de la aduana de Puerto Cabello en una camioneta Toyota Prado, de color plata, placas AC439YD. Cuando circulaban a la altura de la urbanización Vistamar aparecieron dos sicarios con armas largas tipo fusiles, a bordo de una moto, en la que iniciaron la persecución.
Los empresarios intentaron escapar en el vehículo. Bajaron por el distribuidor El Faro hacia la vía de servicios del sector Los Pocitos de la playa de El Palito, en un intento por escabullirse, pero fueron alcanzados por ráfagas de plomo de sus persecutores, lo que los sacó de la vía. El conductor de la camioneta perdió el control y el vehículo cayó al mar.
Al sitio arribaron comisiones del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) de Puerto Cabello, Policía Nacional, Bomberos y Guardia Nacional, quienes encontraron a los dos hombres muertos dentro del vehículo, debido a múltiples impactos de bala.
Los funcionarios de seguridad levantaron los cadáveres y los trasladaron a la morgue del hospital Adolfo Prince Lara, de Puerto Cabello.