El objetivo fue supervisar el cumplimiento de la resolución 116.17, referida a las normas que regulan la contratación con proveedores que efectúen la comercialización de puntos de venta.
El superintendente de las Instituciones del sector Bancario, Antonio Morales, explicó que consiguieron una cantidad de distorsiones que se transforman en el negocio de un grupo inescrupuloso y nosotros como ente regulador estamos en la obligación de corregirlas”. Esto en atención a las denuncias recibidas sobre los costos de servicio trasladados por algunas instituciones bancarias hacia los proveedores de puntos de venta.
En su intervención, Morales denunció a proveedores que están arrendando los puntos de venta. “Di la orden de revisar uno a uno los contratos de esas compañías. Nosotros vamos a tomar acciones, no vamos a permitir que se aprovechen de las necesidades de nuestro pueblo”.
El desarrollo de la reunión se enfocó en que las instituciones bancarias están obligadas, como mínimo, a incluir en el contrato el monto de la prestación del servicio.
En inspecciones realizadas se evidenció, según Morales, que las instituciones bancarias han delegado las responsabilidades inherentes al servicio de puntos de venta en los proveedores del servicio, aun cuando las entidades bancarias son las responsables de esto.