Al parecer, el chófer de la camioneta conducía a exceso de velocidad y rozó la parte trasera de un Aveo azul. Tras intentar esquivar el vehículo, se llevó por delante la motocicleta donde se trasladaba la familia. Los tres salieron expedidos. Acosta y Ramírez, junto con el niño quedaron tendidos sobre la acera donde se ubica una parada de transporte público.
La pareja murió instantáneamente. El pequeño Santiago aún luchaba por su vida, mientras era trasladado a la emergencia del Hospital Universitario de Maracaibo, pero allí ingresó sin signos vitales.
El dueño de la 4Runner no se detuvo y arrastró a unos 50 metros la motocicleta. Seguidamente, colisionó contra otro vehículo marca Daewoo, modelo Leganza, blanco, hiriendo a su conductora, indentificada como María de Los Ángeles Daguin, de 52 años, quien también fue llevada hasta el HUM, con un collarín. En el centro hospitalario le realizarán un ecograma para determinar si presenta lesiones de mayor gravedad. Mientras que el responsable del triple homicidio aprovechó la confusión y huyó del lugar.
Familiares de las víctimas comentaron a las afueras de la morgue de LUZ que la pareja retornaba del sector Cecilio Acosta donde cuidaban la casa de una tía, quien actualmente vive en Perú. “Iban de vez en cuando a darle de comer a dos perros que están ahí, cuidaban la casa y a veces se quedaban”, comentó entre lágrimas Marta Garcele, pariente de Acosta, quien era consolada por Bella Paola Acosta, prima del hoy occiso.
Acosta y Ramírez residían junto a su hijo en El barrio Rafito Villa, parroquia Idelfonso Vázques. El infortunado se dedicaba al alquiler de lavadoras y era el segundo de tres hermanos.
Los tres cadáveres ingresaron a la Medicatura Forense de Maracaibo para la necropsia reglamentaria.