La concentración fue en las cuatro esquinas de Delicias con 5 de Julio y los asistentes llegaron para apoyar a la oposición en la petición de que se permita el ingreso de la ayuda humanitaria a Venezuela.

Rogelio Sutherland de 65 años llevó una pancarta con una estrofa del Himno Nacional. Asistió con su familia y su nieto. “Vine porque nosotros los venezolanos no tenemos patria ni soberanía, todo eso nos lo quitaron. Estamos aquí para apoyar a recuperar lo que nos corresponde”.

El sacerdote Raúl Montoya, párroco de la iglesia San Juan Bautista del municipio San Francisco, vistió con sotana negra y en su cuello una bandera tricolor. Rezó con los asistentes y pidió libertad para Venezuela. Le dijo a El Pitazo: “El Papa si apoya a Venezuela y ha sido claro cuando dijo que habla por la boca de los Obispos de Venezuela. Que en este momento haya más sacerdotes y religiosas en las manifestaciones, quiere decir que estamos acá porque es el propio Papa que acompaña a los venezolanos”.

Wilviolis Ramos de 31 años fue a la marcha con su esposo. Es educadora pero no ha podido ejercer porque el salario no le alcanza. “Tengo que rebuscarme con otras cosas, tengo un hijo de un año y quiero que tenga una educación de primera y también quiero que viva en un país donde hay seguridad”.

En la tarima improvisada del sonido la gente no quiso que hablaran los políticos, sino que dieran el micrófono a la sociedad civil. Por eso subieron jóvenes estudiantes, enfermeras, psicólogos y educadores. Todos pidieron cambios en sus áreas y que se permitiera la ayuda humanitaria.
“Todos tenemos que ser parte de la solución, tenemos que hacer ciudadanía”.