La consultora noruega Rystad Energy, prevé la perdida progresiva de los campos maduros en Venezuela en un 35% en 2018 en referencia a la producción de 2017. Además agregan que la ausencia de proyectos aprobados desde 2014, podría interpretar que la mayoría de los taladros operativos de la nación son usados para detener las declinaciones de los campos.
La consultora afirma que a mediados de marzo de 2016, las plataformas en Venezuela comenzó a disminuir, puesto que los principales contratistas de servicios a pozos, como Schlumberger y Halliburton, disminuyeron la actividad debido a la deuda que mantiene Petróleos de Venezuela con ellos.
Esta reducción de números de taladros operativos siguió durante la segunda mitad de 2017 y hasta 2018, y el recuento de los mismos hasta el momento cuenta con un estimado de 60-70 equipos necesarios para normalizar la declinación natural de los campos maduros que se ubica entre el 6-7% por año.
Rystad asegura con estos datos que algunos de los campos maduros, como El Furrial, Tia Juana y Bachaquero, perderán alrededor de la mitad de su producción en 2018. Asimismo pronostican que la producción de crudo de campos maduros en Venezuela disminuirá 35% a/a en 2018 y 25 % a/a en 2019.
Se entiende por campos maduros aquellos que han producido el 50% o más de sus recursos originales.