Ante la situación hiperinflacionaria, ciudadanos necesitan 20 meses de salario mínimo, para costear los gastos que implica un sepelio, pues el costo de los servicios funerarios está por las nubes. Razón por la cual, familiares se han visto en la obligación de enterrar a sus difuntos en neveras, envueltos en sábanas y hasta en el patio de su casa.
Como es el caso de la Familia Bracho, quienes pasaron dos días con el difunto en su casa envuelto en sabanas y con un ventilador como única opción para preservar el cadáver, y evitar que se descompusiera. Y por no poder costear un entierro, familiares improvisaron uno en el patio de su casa.
Sin embargo, Ender Bracho, el difunto, pasó pocas horas enterrado pues por presión de la comunidad, la Gobernación de Maracaibo pagó un nicho en el cementerio.
Del mismo modo, el dirigente chavista Larry Tovar, quien no pudiendo enterrar a su madre lo hizo frente a su casa, pues estuvo dos días presionando al Estado, pero no obtuvo respuesta alguna.
Por su parte las funerarias para reducir gastos se las ha ingeniado creando urnas de cartón. Y con respecto a la cremación, que es otra de las opciones para abaratar costos fallecidos deben pasar dos o hasta tres días para ser cremados, debido a que las funerarias presentan escasez de gas para los hornos crematorios.