Por ejemplo, es importante prestar atención a la higiene cuando vamos a depilarnos. Mabel Salerno, médica dermatóloga de la Clínica San Camilo, sostiene: “La cera depilatoria, si no se usa adecuadamente puede provocar irritaciones, vellos encarnados, foliculitis, oscurecimiento de axilas, zonas genitales, pliegues y otras partes del cuerpo”.

Hay que consultar si la cera es desechada luego de cada depilación y sobre el uso de guantes descartables. Además, hay que fijarse que cambien o higienicen la espátula y el cubre camilla. Según la profesional, de esta manera se evitan infecciones bacterianas o virales.
Otro rubro peligroso son los comercios de tatuajes. Es importante elegir uno que cumpla con las medidas sanitarias correspondientes.

“Se debe utilizar una aguja descartable y proceder al recambio de las tintas en cada procedimiento para evitar: HIV, Hepatitis B o C y Molusco Contagioso. En pacientes que padecen psoriasis se debe evitar realizar tatuajes en la zona afectada dado que se provocan microperforaciones”, expresa Salerno.
Aunque no lo crean, también hay que tener cuidado con el agua de las piscinas de gimnasios, clubes y centros de spa. Es aconsejable tener el hábito de no caminar descalzos y usar ojotas tanto en cambiadores como en duchas. Así, evitaremos enfermedades.

“Se puede contagiar pie de atleta y verrugas plantares. Generalmente, entre niños, se transmite el Molusco Contagioso que son lesiones cutáneas, redondeadas de color rosadas o más claras producidas por el poxyvirus”, señala.