Habitantes del edificio identificaron a la víctima como Alberto Mendoza Fuenmayor. Los residentes contaron que los familiares no sabían noticias de él desde hace dos días, por lo que hoy su mamá, junto a un nieto, se dirigió al apartamento 1B de la torre 1 donde vivía Alberto, para verlo y al mismo tiempo hacer espera del CLAP.
Al entrar a la vivienda, la mujer y el niño se encontraron con rastros de sangre por todos lados. El pequeño entró a la habitación de su tío y se encontró con la atroz escena, verlo bañado en sangre, tirado en el piso y enrollado en una sábana. Al lado del cadáver reposaba un bate de béisbol con el que se presume fue atacado. Inmediatamente el jovencito salió y le contó a su abuela lo que había observado. La progenitora comenzó a gritar y llorar de desesperación, situación que levantó las alarmas en los otros inquilinos quienes se acercaron al lugar y se encontraron con el dantesco episodio.
Pocos minutos después, los presentes dieron parte a las autoridades. Al sitio del suceso se hizo presente una comisión del Cuerpo de Investigaciones Científicas, Penales y Criminalísticas (Cicpc) para realizar el levantamiento del cuerpo y recolectar las evidencias para dar inicio a las averiguaciones.
Los sabuesos del Cicpc suponen que podría tratarse de un crimen pasional, sin embargo, esta información no fue confirmada ya que las investigaciones están en pleno desarrollo.
Habitantes del conjunto residencial, describieron a Alberto como un muchacho tranquilo que no tenía problemas con nadie. Indicaron que de vez en cuando solo lo veían entrar con amigos y amigas al apartamento. Asimismo acotaron que en estos dos días no notaron nada extraño, ni gritos y tampoco ruidos.