A Luis Rafael Gutiérrez Morales no le quedó más que confesarle a funcionarios de homicidios del CICPC-Zulia que ordenó matar a su exmujer, la abogada Olga Lucía Pineda Sánchez, porque no le dejaba ver a sus hijas. Lo hizo en una conversación informal luego que el pasado lunes fuera capturado por funcionarios de la División de Inteligencia y Estrategias Preventivas de la policía municipal de San Francisco.


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Esta mañana, en rueda de prensa realizada en el comando central de esa policía sureña, el general Rubén Ramírez Cáseres, director del eje metropolitano de seguridad en Maracaibo, La Cañada de Urdaneta y San Francisco, en compañía del jefe del CICPC-Zulia, comisario Gervasio Vera, el director de Polisur, Osman Cardozo, el jefe del DIEP-Polisur, comisionado jefe Luis Curiel y el segundo al mando de la base de homicidio de la policía científica, inspector jefe Kelvin López, ahondaron aún más en detalles sobre los trabajos que realizó un grupo multidisciplinario para resolver lo que fue un feminicidio.
Ramírez Cáseres aseguró que desde el mismo momento que ocurrió ese repudiado asesinato, el propio ministro general mayor Néstor Reverol, ordenó articular todos los cuerpos policiales y de esa manera se hicieron las coordinaciones para dar con los responsables de ese hecho.
El comisario Gervasio Vera explicó que luego que Polisur proceso una información y dio con los delincuentes, la policía científica en el Zulia activo sus mejores hombres en materia criminalística, informática e investigadores, para realizar una serie de experticias que finalmente determinó la responsabilidad de los delincuentes, no sólo en el robo y asesinato cometido el pasado viernes en la urbanización Los Aceitunos de Maracaibo, sino del hurto en la casa de la abogada en la urbanización La Victoria el pasado mes de noviembre. Al mismo estilo de la serie Crime Scene Investigatión (CSI), los del CICPC hicieron hasta comparación del barro hallado en el auto Focus que utilizaron los delincuentes con los hallados en los zapatos de los criminales. Las pruebas analizadas por laboratoristas dieron positivo. Fue una de las tantas experticias científicas que realizaron los de criminalísticas para que no quedara margen de duda de la actuación de esos sujetos detenidos y a ello se le suma el trabajo informático que se desarrolló para indagar el cruce de llamadas que realizaron los autores intelectuales y materiales.

“Hay testimonios que corroboraron la participación intelectual en la muerte de Olga Lucía, de su exmarido Luis Rafael Gutiérrez y su hermano Jonathan Joseph Gutiérrez; así como ejecución material de Richard José González Aizpurua, alías “El Chivo” y Reiner Antonio González González, “El pupi”. Reveló el jefe del CICPC.
Los tres primeros fueron capturados mientras que a “El pupi” le pisan los talones. También fueron detenidos Osmel Darío López Montiel, “El coro” y Carlos Javier Añez Coy. A este último le hallaron en su residencia casi todo los artefactos electrodomésticos que le robaron a la abogada y a sus padres.
En la mente perversa de Luis Rafael Gutiérrez Morales se formó la diabólica idea del crimen. Su hermano le coordinó el “golpe” mortal ubicando a “El coro” y este a su vez contacto a Richard González Aizpurua y a Reiner Antonio González. Los dos últimos estaban resteados pues el 26 de febrero se evadieron de un calabozo de Polisur donde estuvieron presos seis meses por robo. Fueron estos dos quienes a eso de la una de la madrugada del viernes penetraron en la quinta de los Pineda Sánchez. El primero liquidó a la abogada y se arrepintió de matar a su madre, la juez Ana Sánchez. Era la misión que le había encargado Luis Rafael pero el delincuente no se quiso comprometer más por los dos millones 600 mil bolívares que le pagó este vengativo exmardio, quien para los deudos de Olga Lucía, también actuó por un litigio que entre la expareja había por la casa que ambos tenían en La Victoria.
En total fueron seis los involucrados en ese hecho que conmocionó a la colectividad zuliana. Sólo alias “El pupi” permanece libre. Ya todos tiene orden de aprehensión y mañana los detenidos serán llevados hacia un tribunal.
El director de Polisur comentó que fue una labor bien conducida y coordinada. Por ello paso a paso fueron cayendo uno a uno los implicados, hallada la camioneta Grand Vitara que habían quemado en La Concepción y la mayoría de los objetos robados.
Tal como lo reseñara NAD ayer, un delincuente que fue contratado por Luis Rafael para que robara en la casa que tenía con Olga Lucía, mientras está se encontraba en Valencia, fue la clave para esclarecer definitivamente el crimen. Hace pocos días fue nuevamente contactado para hacer un nuevo “trabajo” pero esta vez tenía un ingrediente extra; matar a Olga y a su madre. El delincuente se rehusó y el malévolo exmarido busco a otra banda que finalmente ejecutaron el robo-homicidio.
Los del CICPC actuaron rápidamente y ese mismo viernes 17 de marzo abatieron a alias “Lulo”, uno de los compinches de quien había robado hace tres meses en la casa de Olga y quien rechazó la segunda oferta criminal. Ambos se metieron en la casa la primera vez. Por ello cuando el jefe de banda que se negó a matar a la bogada se enteró que la policía científica había liquidado a su amigo “lulo”, pensó que iban por él y delató a los hermanos Gutiérrez. De allí en adelante hubo una serie de delaciones. El primero en ser atrapado por Polisur fue Jonathan Gutiérrez y este inmediatamente confesó todo lo que habían hecho y entregó a los asesinos, incluyendo a su hermano.
De izq a dcha. Osman Cardozo, director de Polisur, general de brigada Rubén Darío Cáseres, comisario jefe Gervasio Vera y el inspector jefe Kelvin López
