Daliyah Marie Arana es una niña de 4 años oriunda de Georgia (EEUU) que tomó el desafío de leer 1000 libros antes de terminar el jardín. Pero lo más sorprendente fue que lo logró en tan sólo un año, y leyendo libros tanto de sus hermanos de 10 y 12 años, como de textos académicos recomendados para alumnos universitarios.
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Cuando aún estaba en la panza, su madre leía libros a sus otros hijos. Luego, al nacer oía a su hermano mayor leer capítulos en voz alta. A sus 18 meses, ya conseguía reconocer las palabras que su madre mencionaba en su lectura.
Por lo que cuentan sus padres, fue a sus 2 años y 8 meses que Daliyah aprendió a leer, debido a que estaba cansada de que sus hermanos pudiesen leer en voz alta y ella no.
Entre sus libros favoritos están los de dinosaurios, y su autor preferido es Mo Willems. Es capaz de leer libros de la escuela de sus hermanos mayores, pidiendo ayuda solo cuando se queda trabada en una gran palabra.


