Un piloto francés sin pies ni manos correrá el Dakar
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Con 26 años, estaba encaramado al tejado de su casa, manipulando una antena de televisión, cuando recibió una descarga eléctrica brutal. Salvó la vida milagrosamente, pero la gravedad de las quemaduras obligó a los médicos a amputarle sus cuatro extremidades. Una década más tarde, después de varias operaciones y numerosas horas de terapia y rehabilitación, comenzó a nadar y a lograr proezas personales y deportivas.
Desde entonces, Philippe Croizon (48) ha cruzado el Canal de La Mancha, el Estrecho de Gibraltar, ha completado a nado una travesía marítima por los cinco continentes, ha publicado tres libros, ha impartido múltiples charlas y conferencias sobre motivación y resiliencia (la capacidad para superar un trauma).
Ahora, este Caballero de la Legión de Honor, un auténtico ídolo en Francia, se dispone a iniciar una nueva aventura. Va a disputar el Dakar sentado al volante de un buggy, para proclamar al mundo, una vez más, que nada es imposible.
El Dakar no es para cualquier improvisado, Phillippe no se siente así y cuenta como está preparado.
«Me subí por primera vez al coche en marzo. Debuté con él en verano, en la Baja Aragón. También hice dos carreras de resistencia de seis horas en Francia. En octubre estuvimos entrenando por Marruecos, e hicimos también los seis días de rally (terminó decimocuarto de la categoría Open).Mi experiencia en las dunas fue durísima. Terminé cansado, se me hizo duro. Por eso hemos trabajado bastante la preparación física, sobre todo los hombros, para fortalecerlos; especialmente el derecho, que es con el que manejo el coche. La resistencia va a ser fundamental para poder terminar el Dakar. Creo que me he adaptado bastante bien al tipo de conducción que exigen los raids. Mi copiloto [Cédric Duplé] me ayuda mucho. Tiene bastante experiencia y ha ganado ya varias carreras. Es un gran profesional, aunque el piloto no sea muy bueno. Su hermano irá con Yves Tartarin en otro coche. Ellos se encargarán de solucionar las averías que podamos tener. Yo mientras esperaré sentado en el coche», cuenta entre risas el piloto.
Consultado si este será el primero de varios Dakar, Phillippe la tiene clara. «Esa pregunta la podré contestar al terminare. Me encanta el automovilismo. Si los patrocinadores quieren, me gustaría seguir corriendo, aunque no sé en qué disciplina».
El francés deja en claro que todo es posible y Que hay que dejar de quejarse y luchar por conseguir lo que uno quiere. Que hay que lanzarse y ver qué sucede.