Una llamada de un vecino alertando a las autoridades fue el detonante para que los tres hampones fueran acorralados en pleno robo por más de 150 funcionarios que trabajaron en mancomunidad policial para evitar que los delincuentes escaparan o hirieran a uno de los integrantes de la familia sometida.
Previamente, tras un tiroteo, uno de los antisociales había sido herido en el área abdominal por lo que junto a sus otros dos compinches se enconcharon en el interior de la casa de dos pisos donde se encontraban siete personas adultas y una niña de aproximadamente dos años de edad.
En cuestión de minutos, la calle se llenó de funcionarios del Cpbez, Cicpc, PNB, GNB, Sebin, Bomberos de Cabimas y miembros de la comunidad para rescatar a la familia.
Tras varias horas de presión policial, los hampones decidieron liberar a las personas y tomar la vivienda como refugio para enfrentar a los uniformados, pero en el intercambio de disparos resultaron abatidos.
Uno de estos fue identificado como Segundo Edwin Delgado, residente del sector Los Laureles de Cabimas. Sus secuaces siguen sin ser identificados. Oficiales en el sitio recolectaron tres armas de fuego e informaron que los delincuentes integraban una banda de azotes en la zona.




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