Según el informe oficial, el impostor acosaba constantemente al dueño de un camión de comida ubicado en el condado de Miami-Dade. El sujeto, identificado como Jonathan Christian González Reyes, de 45 años, intimidaba al propietario colocando un arma de fuego sobre la mesa para obtener alimentos sin costo alguno.
Modus operandi del falso funcionario
González, de nacionalidad colombiana y residente en Miami, empleaba una placa, una pistola y un vehículo adaptado con luces y sirenas policiales para engañar a su víctima, haciéndole creer que formaba parte de las fuerzas de seguridad migratoria.
La víctima, un residente permanente legal de origen venezolano que trabaja junto a su hijo, relató a las autoridades que el sospechoso se acercó a su negocio la noche del 8 de julio. Tras identificarse como un alto mando de ICE, le propuso un intercambio de dinero por protección para resolver supuestos problemas migratorios, mencionando que otros ya le habían pagado hasta 10 mil dólares.
Escalada de amenazas
Ante la negativa del comerciante de acceder a sus exigencias económicas, el comportamiento de González Reyes se tornó violento. El individuo amenazó con colocar sustancias ilícitas en el vehículo de comida para forzar su clausura y llegó a encañonar al hijo del propietario.
Tras la denuncia interpuesta por la víctima, las autoridades iniciaron una investigación que reveló un patrón de intimidación recurrente. El sospechoso había visitado el establecimiento en múltiples ocasiones, siempre bajo la misma fachada de autoridad.
Consecuencias legales
Tras ser vigilado por agentes del Departamento de Seguridad Nacional, el hombre fue arrestado. Aunque inicialmente negó los cargos, las pruebas recolectadas, incluyendo registros de vigilancia, lo vinculan directamente con los hechos. De ser hallado culpable, el acusado podría enfrentar una pena de hasta tres años en una prisión federal.