Desde el gremio empresarial reconocen las dificultades estructurales que atraviesa el sistema eléctrico; no obstante, señalan que la ausencia de una planificación en los cortes y la limitada capacidad de autogeneración están generando un impacto crítico que dificulta la operatividad comercial y la prestación de servicios en todo el país.
Con el objetivo de prevenir el cierre de establecimientos y salvaguardar los puestos de trabajo, Consecomercio ha presentado una propuesta integral, fundamentada en las necesidades expuestas por las distintas cámaras de comercio y servicios regionales.
A través de un comunicado, la organización detalló una serie de estrategias enfocadas en la flexibilidad operativa, incentivos financieros y la garantía de suministro para mitigar las pérdidas económicas. Entre las propuestas destacan:
Flexibilidad operativa y horaria: Ajustar los cortes eléctricos a los periodos de menor actividad comercial. Sincronización de jornadas: Adaptar los horarios de atención al público según la disponibilidad de luz natural. Trabajo remoto: Fomentar el teletrabajo en las áreas administrativas. Ventanas de facturación: Asegurar energía ininterrumpida durante las horas de mayor volumen de ventas. Incentivos financieros y tributarios: Solicitar la exoneración de aranceles para la importación de plantas eléctricas. Cero IVA en eficiencia: Eliminar temporalmente los impuestos a equipos de generación, paneles solares y luminarias LED. Garantizar abastecimiento y acceso al combustible: Facilitar el acceso y financiamiento del diésel para generadores de emergencia. Descuentos en facturas: Aplicar rebajas por el servicio eléctrico no suministrado. Alivios en impuestos locales: Negociar prórrogas en el pago de tasas municipales. Garantizar infraestructura y seguridad continua: Mantener el servicio en zonas financieras y centros comerciales. Seguridad pública reforzada: Desplegar cuerpos policiales en ejes comerciales durante los apagones. Soporte de telecomunicaciones: Asegurar energía en antenas para mantener operativos los puntos de venta. Planes de contingencia: Crear redes de asistencia técnica ante emergencias. Cofinanciar la autogeneración y eficiencia: Otorgar créditos blandos para sistemas de almacenamiento energético.
El sector recordó que únicamente las grandes cadenas de farmacias y supermercados cuentan con equipos de autogeneración, lo cual beneficia a cerca del 30% de la población. El 70% restante, compuesto por pequeños comercios, panaderías, abastos y ferreterías, principalmente en sectores populares, resulta ser el grupo más afectado al no disponer de un cronograma que les permita organizar su jornada diaria.