Un método que trabaja bajo la unificación de ambos enfoques que fusionen la participación continua del sujeto de aprendizaje, bajo la mirada guiada del educador.
Fortaleciendo el conocimiento del individuo a con estrategias pedagógicas adaptativas al plan de estudio y a la comprensión del estudiante, ayundando a fortalecer su conocimiento, con responsabilidad, esmero y compromiso.
La comunicación como eje fundamental en la educación se articula a través de la retroalimentación, mediante la interacción activa entre el conocimiento del profesional que ejerce la educación con la del sujeto de aprendizaje.
Visibilizando y priorizando las necesidades del individuo en estudio para poder avanzar en el desarrollo cognitivo y en el itinerario formativo.
“Nadie educa a nadie, nadie se educa a sí mismo, los hombres se educan entre sí con la mediación del mundo”. PAULO FREIRE.
El conocimiento en el individuo o sujeto de aprendizaje debe ser capaz de soportar cualquier crítica constructiva al momento de desglosar el concepto.
La sobriedad en el elogio como la reconstrucción del conocimiento no debe depender de un mismo concepto, sino de la reorganización de ideas que sean capaz de estructural el significado sin perder su esencia mediante el intercambio de saberes, a fin de ayudar en la fluidez, la interacción, la integración y el desarrollo del mismo.
“Todo lo que se le enseña a un niño de forma prematura, se le impide inventarlo o descubrirlo”. JEAN PIAGET
Es necesario trabajar ambos enfoques en la enseñanza, tomando en cuenta que son teoría relativas, que se presentan de forma individual y grupal, reiterando que ambas tienen como fin obtener la definición de un concepto claro y preciso, mediante la investigación y la indagación y este sea el apropiado para su ejecución.
El educador debe estar orientado a facilitar el aprendizaje a través de la vinculación de estrategias visuales, representativas que aporte de forma segmentada y sencilla las herramientas pedagógicas de fácil comprensión por medio de mapas progresivos, y alternando la codificación dual con secuencia monitoreadas.
Cabe destacar que las bitácoras de evaluación sencilla o de las actividades programadas ayudan al sujeto de aprendizaje a recordar los objetivos estudiados con anterioridad, repasando el contenido.
De esta manera se le permite al sujeto de aprendizaje tener un diálogo guiado al finalizar cada eje temático, ayudando a obtener una reflexión clara y precisa sobre el contenido estudiado.
El educador debe jerarquizar las actividades diarias, las mismas deben estar dirigidas a la reorganización del cerebro, logrando evaluar el conocimiento obtenido mediante la secuencia y la didáctica diaria. Optimizando el tiempo y la simplificación de la planificación.