La ministra de Sanidad, Mónica García, detalló que los 14 ciudadanos españoles a bordo, incluyendo a un miembro de la tripulación, serán trasladados al hospital militar Gómez Ulla en Madrid una vez que superen los controles sanitarios iniciales en las Islas Canarias. Este centro médico cuenta con instalaciones especializadas de aislamiento de alto nivel para asegurar el cumplimiento estricto de la cuarentena.
Medidas de control sanitario
Las autoridades gubernamentales aclararon que, en caso de que algún pasajero español manifieste síntomas, será ingresado directamente en las unidades de aislamiento, mientras que aquellos que se mantengan asintomáticos cumplirán el periodo de observación en otras áreas del recinto hospitalario. Actualmente, todos los pasajeros a bordo se encuentran sin síntomas, tras la evacuación previa de los tres casos confirmados y el médico del barco desde Cabo Verde.
La Organización Mundial de la Salud (OMS) informó que los cuatro pacientes con sintomatología ya están siendo atendidos en Países Bajos. Asimismo, la entidad colabora estrechamente con la naviera Oceanwide Expeditions para monitorear la salud de las 146 personas que permanecen en la embarcación.
Logística y seguridad
El puerto de Granadilla de Abona, una terminal con baja actividad operativa y cercanía al aeropuerto de Tenerife Sur, servirá como base para las operaciones de repatriación. La ministra García enfatizó que el proceso se llevará a cabo bajo estrictos protocolos de seguridad. Por su parte, el presidente regional de Canarias, Fernando Clavijo, señaló que, aunque inicialmente se evaluaba la petición de atraque, el Gobierno central ha decidido proceder por razones humanitarias y en cumplimiento del Derecho Internacional.
Es importante recordar que este crucero de lujo, que inició su travesía en Argentina a principios de abril, ha lamentado el fallecimiento de tres personas a causa de la cepa Andes del hantavirus, la única variante documentada con capacidad de transmisión entre seres humanos. La confirmación de este patógeno fue posible gracias a las pruebas PCR realizadas por el Centro de Enfermedades Virales Emergentes de los Hospitales Universitarios de Ginebra.