El hallazgo de los cuerpos de Kai MacAusland, de 7 años, y Ella MacAusland, de 6, ocurrió el pasado viernes 24 de abril dentro de su residencia. Tras el suceso, la mujer se trasladó hasta el estado de Vermont, donde finalmente se entregó a las autoridades locales tras confesar el crimen a sus familiares.
Intento de suicidio tras el doble homicidio
Informes de la policía de Wellesley y de la Policía Estatal de Massachusetts detallan que la sospechosa fue localizada en la vivienda de una tía en Vermont. La mujer presentaba una herida visible en el cuello, lo que refuerza la teoría de las autoridades sobre un intento de quitarse la vida después de cometer el crimen.
Durante el interrogatorio, la madre confesó haber estrangulado a los niños. Según sus propias declaraciones, su intención era que los tres fallecieran juntos, expresando una frase perturbadora sobre su deseo de reunirse con Dios. La tía de la acusada confirmó a los agentes que, al llegar a su domicilio en estado de crisis, la mujer admitió abiertamente haber asesinado a sus hijos.
Conflicto legal como detonante
Las investigaciones judiciales han revelado que el entorno familiar estaba marcado por un proceso de divorcio contencioso entre Janette y su esposo, Samuel MacAusland. La disputa por la tenencia de los infantes es considerada por los investigadores como el factor principal que desencadenó este trágico desenlace.
Actualmente, la mujer se encuentra bajo custodia en el Marble Valley Regional Correctional Facility, a la espera de ser trasladada a Massachusetts para continuar con el proceso legal. Su defensa ha indicado que la acusada tiene la disposición de comparecer ante la justicia a la mayor brevedad posible para responder por los cargos que se le imputan.