Según el informe de los organismos de seguridad, los antisociales se valen de tácticas de manipulación psicológica para lograr que los repartidores pierdan contacto con sus allegados, facilitando así la extorsión a sus familiares mediante el engaño.
Este esquema delictivo busca aislar a la víctima bajo pretextos falsos, creando la ilusión de un peligro inminente para presionar a los familiares a realizar pagos en divisas.
¿Cómo operan los delincuentes?
Los criminales contactan al repartidor solicitando un servicio y, mediante amenazas o artimañas, le ordenan seguir instrucciones específicas para que quede incomunicado. Una vez que el trabajador no tiene acceso a sus comunicaciones, los delincuentes contactan a su entorno familiar, asegurando falsamente que lo mantienen retenido y exigiendo un rescate inmediato.
Recomendaciones de la PNB para prevenir estos delitos
La policía exhorta a los trabajadores de encomiendas a mantenerse alerta ante los siguientes patrones sospechosos:
- Números internacionales: Recepción de llamadas de códigos extranjeros, frecuentemente +57, donde se solicita dinero en moneda extranjera.
- Instrucciones de aislamiento: Órdenes para activar el modo avión, apagar el dispositivo móvil o permanecer desconectado durante la ruta.
- Zonas de riesgo: Solicitudes de entrega en lugares solitarios, con poca iluminación o donde la señal telefónica y la vigilancia policial sean deficientes.
¿Qué hacer ante una posible extorsión?
La recomendación fundamental de las autoridades es evitar el aislamiento a toda costa. Si un trabajador sospecha que está siendo víctima de este engaño, debe seguir estas pautas:
- Mantener la calma: No permitir que la presión psicológica del interlocutor dicte sus acciones.
- Comunicación constante: Compartir la ubicación en tiempo real con familiares o compañeros de trabajo de manera permanente.
- Denuncia inmediata: Reportar cualquier irregularidad ante la Unidad Contra Secuestro y Extorsión del CPNB.
Las autoridades enfatizan que la prevención es la herramienta más eficaz para desmantelar estas redes que buscan aprovecharse de la vulnerabilidad de quienes prestan servicios de transporte y encomiendas.