Víctor Küppers, un destacado divulgador y conferenciante, sostiene que si bien no siempre es posible dominar las situaciones externas, poseemos el control total sobre nuestra respuesta ante ellas. Su enfoque, que combina sencillez y motivación, nos invita a hacer una pausa y reevaluar nuestras prioridades.
%209.28.41%20a.%20m..png?cw=918&ch=611)
Foto: Freepik
La esencia del valor humano y el entusiasmo por vivir
De acuerdo con el planteamiento de Víctor Küppers, el valor de una persona se resume en una ecuación icónica: V = (C + H) x A. En esta fórmula, la ‘C’ representa los conocimientos y la ‘H’ las habilidades.
Aunque ambos factores son necesarios y suman al perfil de cualquier individuo, es la ‘A’, referida a la actitud, la que multiplica el resultado final. Para el experto, la diferencia entre ser una persona excepcional o alguien común radica precisamente en la disposición con la que enfrentamos los retos de la vida.
Küppers advierte que la sociedad actual sufre de un marcado déficit de alegría. Vivimos inmersos en la queja constante, lo que nos hace perder de vista lo que realmente posee valor. La psicología positiva, según explica, no pretende ignorar el sufrimiento o los problemas reales, sino aprender a valorar los aspectos positivos que ya tenemos. Para recuperar ese entusiasmo, sugiere practicar la gratitud y la amabilidad de manera consciente.
Un pilar fundamental de su filosofía es la gestión de las preocupaciones. Küppers diferencia entre los problemas reales, como situaciones graves de salud o pérdidas, y las simples circunstancias a resolver. Gran parte del malestar moderno surge al tratar estas últimas como si fueran tragedias. Al aprender a relativizar y enfocar nuestra energía en aquello que depende de nosotros, logramos mejorar nuestra calidad de vida. En última instancia, su mensaje es un llamado a la acción: la felicidad no es un destino final, sino una decisión que tomamos cada mañana al elegir la actitud con la que caminamos por el mundo.