La estudiante Angelina Ferrer Romero se adjudicó la medalla de oro, un hito que fue confirmado por la ministra de Ciencia y Tecnología, Gabriela Jiménez. Este reconocimiento subraya el impacto del talento y la dedicación que se gestan dentro de nuestras fronteras.
Formación desde la base
La titular de la cartera científica destacó que el éxito de Ferrer es fruto del programa nacional «Semilleros Científicos», una estrategia clave para identificar y potenciar las capacidades técnicas de los estudiantes desde temprana edad. «Esta muchacha tachirense ha demostrado que la disciplina y la pasión son herramientas poderosas para abrir caminos extraordinarios», señaló Jiménez.
Liderazgo con visión social
Durante su participación en el evento, Ferrer encabezó al equipo «Robotic Dreamers», exhibiendo una destreza técnica excepcional. Más allá de la competencia, la ministra resaltó el compromiso social de la joven, quien orientó sus desarrollos tecnológicos hacia la resolución de problemáticas globales.
El objetivo de Angelina en tierras turcas fue claro: demostrar que desde Venezuela es posible diseñar soluciones robóticas efectivas para combatir la crisis climática que afecta al planeta. Este triunfo, ampliamente celebrado en las plataformas digitales, ratifica la capacidad del talento nacional para destacar en escenarios de alta exigencia mundial.