La FIGC confirmó que el empresario y líder deportivo deja su puesto. La decisión se tomó luego de una reunión en la sede de la federación, posterior a la dolorosa derrota de la “Azzurra” el pasado martes 31 de marzo contra Bosnia y Herzegovina en la tanda de penales del repechaje, un resultado que generó una tormenta mediática en el país exigiendo su salida.
“Durante el encuentro de hoy entre el presidente Gabriele Gravina y los presidentes de las federaciones miembro en la sede de la FIGC en Roma, Gravina comunicó a los altos representantes (…) que había dimitido del cargo que ostentaba”, detalló la organización en un comunicado oficial.
Tras la renuncia de Gravina, se ha programado la celebración de elecciones para el próximo 22 de junio con el fin de escoger al nuevo presidente. Medios locales señalan a Giovanni Malagó, exdirigente del Coni y de la Fundación Milán Cortina 2026, como uno de los candidatos con mayores probabilidades.
El mandato de Gravina al frente del fútbol italiano, que inició después de que la selección no lograra clasificar al Mundial de 2018, estuvo caracterizado por reformas estructurales, pero también por dos nuevas ausencias en la Copa del Mundo (2022 y 2026), aunque con el logro de haber ganado la Eurocopa 2020, que se jugó en 2021.
Su ascenso a la presidencia de la FIGC ocurrió el 22 de octubre de 2018, siendo elegido en la primera vuelta con un abrumador 97,20 % de los votos. Previamente, se desempeñaba como presidente de la Lega Pro, la tercera división del balompié italiano (Serie C).
En febrero de 2021, fue revalidado en su cargo hasta 2024 con el 73,45 % del apoyo. Más adelante, el 3 de febrero de 2025, fue reelegido una vez más para iniciar su tercer período consecutivo, que se extendería hasta 2028, al obtener más del 98 % de los votos como candidato único.
Adicionalmente, en abril de 2025, fue seleccionado como integrante del Comité Ejecutivo de la Uefa por un período de cuatro años, donde ocupa el cargo de primer vicepresidente.
En lo que respecta al ámbito deportivo y a la “Nazionale”, siempre mostró su apoyo a diversos directores técnicos en tiempos difíciles, como fue el caso de Luciano Spalletti y el actual entrenador, Gennaro Gattuso, a quien instó a “continuar al mando de estos muchachos” tras la reciente derrota. “Así como se lo pedí a (Gianluigi) Buffon”, comentó.
La tercera eliminación consecutiva de Italia de un Mundial provocó una ola de reacciones entre los aficionados y en el plano institucional. Figuras como el ministro de Deportes, Andrea Abodi, y el partido político Lega, miembro de la coalición gubernamental, pidieron públicamente su renuncia y una reestructuración en la cúpula de la FIGC.
No obstante, recibió el respaldo de personalidades como el presidente de la Uefa, Aleksander Ceferin. “Gabriele es mi primer vicepresidente y es de gran importancia para mí. Pero la pérdida más grande sería para la FIGC. No será sencillo hallar a un caballero con tanto amor por el fútbol y por Italia”, expresó Ceferin este jueves en una entrevista con el periódico La Gazzetta dello Sport.