Dicha decisión, imposible de apelar por la ausencia de un sistema de desafíos en la competencia, ha hecho que importantes figuras de ambos equipos se pronuncien. Mark DeRosa, mánager del equipo norteamericano, admitió la razón del descontento dominicano y expresó su apoyo a la tecnología. DeRosa explicó que el cátcher Will Smith realizó un excelente trabajo de ‘framing’ para engañar al árbitro, una técnica que el ABS haría irrelevante en favor de la precisión.
Voces de leyenda exigen cambios
El debate ha trascendido a los mánagers activos, involucrando a receptores legendarios que dominan la zona de strike. Yadier Molina, luego de que Puerto Rico fuera eliminado por Italia, criticó duramente los errores inaceptables de los umpires de Grandes Ligas en momentos decisivos. A través de sus redes sociales, Molina cuestionó por qué el Clásico Mundial no utilizó la regla de desafíos que ya está vigente en la MLB para 2026.
Por su parte, Jorge Posada ofreció una perspectiva más estratégica sobre el sistema. El icónico exreceptor de los Yankees señaló que, si bien el ABS mejora la precisión, también forzará a los equipos a ser muy cuidadosos con el uso de sus dos desafíos por juego, para no agotarlos antes de las entradas finales, donde se definen los campeonatos.
El futuro del arbitraje tecnológico
Aunque las Grandes Ligas ya cuentan con el ABS en la presente temporada, su omisión en el Clásico Mundial ha sido vista como la mayor debilidad organizativa del evento. Michael Young, coach de banca de Estados Unidos, reconoció que el sistema introduce un elemento estratégico crucial y necesario para que fallos humanos no decidan el destino de las selecciones en el terreno de juego.
Con la creciente presión de las federaciones y el apoyo de las grandes estrellas, todo indica que la edición de 2029 no permitirá errores humanos en el home plate. Así, el “strike de la discordia” de Miami se ha convertido en el impulso definitivo para la modernización del arbitraje en el béisbol internacional.