Según información del diario portugués Correio da Manha, existe un pacto comercial que estipula que Portugal obtendría el 20% de los ingresos totales del partido amistoso, evento que también servirá para la reinauguración del icónico estadio de cara al Mundial de 2026. El punto clave del acuerdo es que la recepción de dicho porcentaje depende estrictamente de que Cristiano Ronaldo tenga minutos de juego en el encuentro.
La estrategia de Roberto Martínez para cumplir el acuerdo
Frente a esta considerable presión económica, el seleccionador de Portugal, Roberto Martínez, estaría considerando una solución intermedia. La táctica sería incluir a Ronaldo en la convocatoria, aun cuando no se encuentre en su plenitud física. El objetivo no es que sea titular, sino que participe durante unos breves minutos simbólicos hacia el final del partido, con el fin de activar la cláusula contractual y garantizar así los beneficios económicos para la federación portuguesa.
Esta potencial decisión entra en conflicto directo con los intereses de su club en Arabia Saudita. Se reporta que Jorge Jesús, el entrenador del Al-Nassr, ha pedido formalmente que se dé prioridad al descanso del futbolista para prevenir una posible recaída que lo aparte del tramo final de la temporada en la Pro League.
Incertidumbre por la convocatoria y el ‘factor Paulinho’
Se prevé que este viernes se anuncie oficialmente la lista de jugadores convocados por Portugal para el viaje a Ciudad de México. Más allá de la duda sobre CR7, la atención también se centra en Paulinho, el delantero del Toluca. Su destacado rendimiento en la Liga MX ha generado una fuerte petición tanto de los aficionados mexicanos, que lo ven destacar cada jornada, como de los portugueses, que abogan por su retorno al combinado nacional.
El partido del 28 de marzo no solo marca el regreso del fútbol de alta competencia internacional al renovado Estadio Azteca, sino que también se ha transformado en un pulso entre el manejo de la condición física de una leyenda de 41 años y las obligaciones comerciales de una industria que se resiste a prescindir de su principal figura publicitaria.