Sarcos, una de las figuras más reconocidas del espectáculo hispano, admitió que su vínculo con la directiva del canal se fue desgastando por lo que consideró una falta de reconocimiento a su experiencia en la televisión.
‘Nunca he congeniado bien con las jerarquías, especialmente cuando no me valoran… cuando noto que hay personas tratándome como si fuese un novato en la televisión’, declaró el presentador.
Limitaciones frente a las cámaras
El animador zuliano explicó que las nuevas normativas y dinámicas impuestas por la producción del programa entraban en conflicto directo con su característico estilo cercano y espontáneo, un sello que ha cultivado a lo largo de su carrera.
Detalló que se le prohibió interactuar de manera afectuosa con sus colegas en el plató, como saludar con un beso o dar la mano, lo que le hizo sentir que estaba perdiendo su esencia ante el público.
‘Te imponen reglas con las que no estás de acuerdo… ‘No saludes de beso a tu compañera’, ‘no le des la mano’… ¿Pero por qué, si eso es lo que la gente quiere? La informalidad, el chiste’, cuestionó Sarcos.
¿Marginado por su nacionalidad?
Además, el presentador criticó duramente a Telemundo por sus estrategias para captar a segmentos específicos de la audiencia utilizando estereotipos culturales.
Sarcos sugirió que existía un enfoque excesivo en los mercados de México y Centroamérica, lo que lo llevó a sentirse desplazado por ser venezolano durante su tiempo en el programa.
‘Con todo el respeto que le tengo a mis hermanos mexicanos, pero el hecho de poner un calendario azteca detrás de ti no te garantiza el rating’, concluyó de manera contundente.