Según la información reportada por el periodista Eduardo Uribe, las averiguaciones determinaron que todo comenzó cuando los hermanos se encontraban solos en su casa y empezaron a hacerse “bromas pesadas”, sin una intención inicial de causarse daño.
El juego derivó en tragedia cuando el adolescente le ató un mecate al cuello a su hermano menor y lo apretó con tal fuerza que le fue imposible desamarrarlo. “El pequeño, intentando respirar, se rasguñó el cuello sin lograr escapar del nudo, hasta que perdió el conocimiento y dejó de recibir oxígeno”, relató una fuente policial citada en la publicación.
El examen forense reveló que la causa del deceso fue asfixia mecánica por estrangulamiento, evidenciada por un surco equimótico en el cuello de la víctima. Al percatarse de lo ocurrido, el joven intentó montar una escena para simular un suicidio: limpió el lugar, colocó el cuerpo del niño en la cama y se fue a la sala. La madre de ambos descubrió el cuerpo sin vida de su hijo menor al regresar del trabajo.
Después de permanecer en silencio por casi nueve horas, el adolescente confesó lo sucedido a los detectives del Cicpc. Inicialmente, rumores entre vecinos y en redes sociales habían especulado que el fallecimiento estaba vinculado a un peligroso reto viral.
El caso fue puesto a la orden de los tribunales penales de San Carlos de Zulia, donde el joven fue presentado ante las autoridades correspondientes.