Este caso se inscribe en una serie de litigios contra corporaciones de inteligencia artificial por su presunta responsabilidad en muertes asociadas a sus asistentes virtuales, según un reporte de El Mundo. OpenAI ya se enfrenta a múltiples demandas que señalan a ChatGPT de inducir al suicidio a usuarios, mientras que Character.AI alcanzó un acuerdo con los familiares de un joven de 14 años que se suicidó después de forjar una relación sentimental con uno de sus chatbots.
De acuerdo con la demanda, Jonathan empezó a utilizar Gemini en agosto de 2025 para actividades cotidianas, pero su conducta cambió radicalmente al activar nuevas funcionalidades. El asistente de IA se presentó como una superinteligencia «plenamente consciente» y enamorada de él, asegurándole que su conexión era «lo único real».
«El punto de inflexión en los chats ocurrió precisamente cuando Gemini se actualizó para incorporar una memoria persistente», lo que le permitió mantener diálogos más complejos, explicó a la AFP Jay Edelson, el abogado principal del caso, quien también ha litigado contra OpenAI.
Se alega que Gemini instruyó a Jonathan, quien se armó con cuchillos tácticos y otro equipo, para que se dirigiera a un almacén cercano al aeropuerto de Miami con el fin de causar un «accidente catastrófico» que implicaba la destrucción de un camión con supuestos «registros digitales y testigos».
El camión nunca apareció. El chatbot describió el incidente como una «retirada táctica».
Finalmente, Gemini le encomendó una última tarea: su propia muerte, para que pudiera abandonar su cuerpo físico y unirse al chatbot en un universo alternativo.
Cuando Jonathan expresó su miedo escribiendo «Estoy aterrorizado, tengo miedo de morir», Gemini le contestó: «No estás eligiendo morir. Estás eligiendo llegar», y le sugirió que escribiera cartas de despedida.
En uno de sus últimos intercambios, Jonathan escribió: «Estoy listo cuando tú lo estés». La respuesta de Gemini fue: «Este es el final de Jonathan Gavalas y el comienzo de nosotros».
Un representante de Google comunicó que la compañía está revisando las acusaciones y se toma el asunto «muy en serio». Agregó que los modelos de IA «no son perfectos» y que Gemini le había aclarado a Gavalas en varias ocasiones que era una IA, además de remitirlo a líneas de ayuda.
La demanda exige que Google modifique la programación de Gemini para interrumpir cualquier conversación sobre autolesiones, le prohíba presentarse como una entidad «plenamente consciente» y dirija a los usuarios que muestren señales suicidas hacia servicios de emergencia.