De acuerdo con un comunicado oficial, esta exigencia se implementará para aquellos que “planeen visitar durante la próxima Semana Santa” las mencionadas cuatro entidades. Además, se recomendó a los viajeros utilizar “ropa de manga larga y repelente en zonas boscosas para prevenir picaduras”.
El Ministerio de Comunicación comunicó la activación de “un protocolo especial de vigilancia epidemiológica” y realizó un llamado a los habitantes de estos estados para que “acudan masivamente a los centros de inmunización para frenar la propagación del virus”.
“Lo ideal es que las personas se protejan con esta vacuna que se coloca una vez en la vida”, expresó la viceministra para Redes de Salud Colectiva, Magda Magris, según la nota de prensa. La funcionaria también instó a la “responsabilidad ciudadana antes de iniciar cualquier traslado turístico”.
Venezuela se encuentra en “alerta sanitaria” tras la confirmación de 36 casos de fiebre amarilla desde junio del año anterior, según datos revelados el pasado viernes 27 de febrero por Isabel Iturria, vicepresidenta sectorial de Ciencia, Tecnología, Ecosocialismo y Salud.
Iturria detalló que se está dando prioridad a 22 parroquias en Aragua, Lara y Portuguesa, además del estado Barinas, por ser las zonas “donde ha habido el mayor número de casos”. A su vez, aclaró que en la ciudad de Caracas “no existe virus de fiebre amarilla”.
Ese mismo viernes, la ministra de Salud, Nuramy Gutiérrez, confirmó que el Ejecutivo está en proceso de adquirir nuevas dosis de vacunas para hacer frente al brote en el país, el cual se inscribe en un resurgimiento de la enfermedad en América Latina desde finales de 2024.
Esta intensificación de la jornada de vacunación se produce luego de una reunión entre la “presidenta encargada” Delcy Rodríguez y Armando De Negri Filho, representante de la Organización Panamericana de la Salud (OPS) en Venezuela.