A través de una publicación en su cuenta de la red social X, Machado comunicó que su vuelta a Venezuela no es solo un hecho personal, sino el comienzo de una repatriación masiva de talentos.
“Voy a regresar en pocas semanas a Venezuela. Quiero hacerlo como también lo desean cientos y miles de exiliados venezolanos en el mundo entero. Llegaremos para abrazarnos, para trabajar juntos, para garantizar una transición a la democracia ordenada y sostenible e indetenible”, afirmó.
La galardonada con el Premio Nobel de la Paz subrayó que el fin del gobierno chavista es el desenlace de una estrategia por fases que ha culminado. Para la dirigente, la captura de Maduro no fue la de un presidente legítimo, sino la de un ocupante del poder derrotado en las urnas el pasado 28 de julio.
Desde Estados Unidos, la líder de la oposición dedicó una parte importante de su video a expresar su gratitud por la intervención del gobierno de Donald Trump. Resaltó que la justicia internacional finalmente ha obrado en defensa de la soberanía popular manifestada en las elecciones.
“El presidente Donald Trump, con visión y con coraje, puso a Nicolás Maduro frente a la justicia internacional. Queremos agradecer al pueblo de los Estados Unidos, a su gobierno, a sus congresantes, a sus jueces y a sus hombres y mujeres militares que arriesgaron su vida por la libertad de Venezuela”, expresó.
Agenda de tres puntos para la gobernabilidad
Luego de semanas de una intensa agenda diplomática en el extranjero, que incluyó encuentros confirmados con el presidente Trump, el secretario de Estado Marco Rubio, cancilleres de diez países y delegaciones de la OEA, Machado expuso los tres pilares que orientarán los meses venideros.
Dentro de su plan de acción, especificó la importancia de reforzar la organización ciudadana surgida de las primarias y los “comanditos”. Asimismo, planteó la necesidad de consolidar acuerdos con líderes políticos y sociales para asegurar la gobernabilidad durante el proceso de transición. Finalmente, enfatizó la preparación del país para un nuevo evento electoral que dé legitimidad al nuevo sistema democrático.
Machado finalizó su alocución proyectando a Venezuela como un futuro “centro energético, tecnológico y de infraestructura”, y aseveró que la nación dejará de ser una amenaza para la región y se transformará en un epicentro de estabilidad y libertad para todo el continente americano.