Según las proyecciones financieras, la selección que alce el trofeo de campeón este año podría embolsarse un premio acumulado de 7.5 millones de dólares. Este monto supone un incremento de más del doble en comparación con la edición previa, en la que el invicto campeón, Japón, obtuvo cerca de 3 millones de dólares. Este notable crecimiento es un reflejo directo del creciente valor comercial del Clásico, que ya en su ronda inicial ha visto asistencias de más de 47,000 aficionados por encuentro en sedes como Arizona.
Distribución de las ganancias por etapa
El esquema de premiación ha sido estructurado para galardonar el desempeño y avance de los equipos a lo largo de la competencia. Cada una de las 20 selecciones nacionales participantes cuenta con un monto base garantizado, que aumenta a medida que superan las distintas fases:
- Participación (Primera ronda): $750,000
- Clasificación a Cuartos de Final: $1,000,000
- Clasificación a Semifinales: $1,250,000
- Llegar a la Final: $1,250,000
- Bono por ser Campeón: $2,500,000
Beneficios directos para los jugadores
Un elemento clave de este nuevo modelo de financiamiento es cómo se distribuyen los fondos. El reglamento del torneo estipula que el dinero se reparte en partes iguales: un 50% se asigna a la federación de cada país para fomentar el desarrollo del béisbol a nivel local, y el 50% restante se distribuye directamente entre los peloteros que conforman la plantilla.
Este sustancial aumento en la bolsa de premios no solo añade prestigio al trofeo desde una perspectiva deportiva, sino que también asegura que las principales figuras de las Grandes Ligas y de los circuitos asiáticos tengan una motivación extra para vestir los colores de su país en un torneo que, cada tres años, captura la atención del mundo del béisbol.